El calor abrasador de un sol de mediodía, se concentra en el asfalto de las calles urbanas,suburbanas
y rurales.Donde sea que vivamos,lo sentimos.Ese es el calor que junto al del sol mismo,me pega a media tarde cuando camino hacia mi casa.No mucha distancia,eran unas cuatro cuadras.Las sentí, y cómo! Agradecí a los ángeles,haber salido con pollera,musculosa y ojotas.El pelo? Atado en una colita, lo suficiente alta para que se diferencie de tener el pelo suelto, pero no tanto como para que no me moleste en la espalda.
Atravesé unas cuantas casas hasta llegar a una toda demolida.Me dió un poco de lástima, ya que era una casa antigua, lista para convertirse en una monstruosidad de edificio.Sigo caminando, cruzo la calle y me topo con un montón de arena.Más construcciones, pero esta ya estaba en pie, y estaban todos los obreros haciendo sus labores.Al seguir caminando, veo un perro saltando de un lado a otro de la baja reja de una casa.Ya me dolían las costillas,de caminar "tanto".
El calor me abomba, no sé ni qué escribo.








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